Senegal
El ritmo del África atlántica
Senegal es música antes que nada. En Dakar, en los pueblos del interior, en los mercados y en las ceremonias, el ritmo lo ocupa todo. Pero Senegal es también un país que arrastra una de las historias más dolorosas y necesarias de contar: la del comercio transatlántico de esclavos, que tuvo en la pequeña isla de Gorée uno de sus puntos más trágicos.
Entre lo uno y lo otro, este país te ofrece mercados desbordantes, pueblos de pescadores donde las piraguas se pintan como si fueran obras de arte, bosques de manglares en el delta del Saloum y una gastronomía —el thieboudienne, el yassa— que merece un viaje por sí sola.
Viajar a Senegal es entender que África no es un destino: es un continente lleno de matices, y que la teranga (la hospitalidad senegalesa) es una de las cosas más bonitas que un viajero puede llevarse a casa.
La mejor época para viajar es de noviembre a marzo, la estación seca, cuando el clima es más agradable y los festivales tradicionales se multiplican.
Elige cómo quieres viajar a Senegal
Tengo 2 itinerarios preparados, entre rutas en grupo reducido y propuestas privadas que puedo personalizar según lo que busques.